Al término de ese 1T20 y ya con la certeza del impacto del COVID-19 en otras regiones del mundo, la situación se reconoció como adversa.

El Índice de Confianza del Transporte y la Logística (ICTyL) realizado por Business Intelligence T21 (BI T21) ha tenido sus resultados más bajos en el 1T20 y 2T20, con el indicador en 63.73 y 63.6 puntos (2018=100), no obstante, y una vez con la reactivación de diversas industrias en pleno, el 3T20 arrojó un nivel de 96.42 puntos.

En una encuesta donde se consultó a cerca de 140 empresarios y directivos de firmas logísticas y de transporte nacionales y transnacionales, así como usuarios de transporte, se concluye que en el 3T20, 60% de los encuestados ubicó la marcha de sus empresas como “favorable”, mientras que para el 4T20 el 53.3% se colocó en esa condición.

En el ejercicio realizado por la unidad de BI T21, el 54.3% del sector empresarial consultado consideró que la facturación decreció en el 3T20 respecto al 3T19, mientras que para 48.6% de los participantes la inversión se mantuvo, mientras que en empleo 57.1% permaneció sin cambios.

En temas de facturación, el 22.9% identificó una caída en la facturación de entre -5 y -10%, para el 20% este indicador cayó por abajo del -15%, mientras que el 8.6% estimó una caída de -10 a -15 por ciento.

En terreno positivo, 14.3% de los empresarios reportó un crecimiento de 5 a 10%, 11.4% avanzó menos de 5%, mientras que 8.6% no creció y con mismo porcentaje los que crecieron más de 15 por ciento.

Para el 4T20, un 45.7% de los directivos y empresarios que participaron espera que incremente la facturación respecto al 4T19, al tiempo de prever que empleos, nivel de precios, nivel de costos e inversión se mantendrán.

En línea con lo visualizado por el sector empresarial, de forma reciente el Fondo Monetario Internacional (FMI) dio a conocer una perspectiva menos desfavorable en el Producto Interno Bruto (PIB) de México, al pronosticar que la caída será de 9% para este año, desde un 10.5% que había pronosticado previamente.

Respecto a los retos que visualiza el sector empresarial, la “Contingencia a causa del COVID-19” es la que concentró mayores respuestas, 20.5% de los encuestados lo identificaron así. El ritmo de la economía nacional, la incertidumbre política, la inseguridad pública le siguieron en los aspectos que mantienen en alerta a la iniciativa privada.