Este laudo, de cuyo contenido ha informado esta noche la constructora española, contradice la decisión anterior de la Junta de Resolución de Conflictos (Dispute Arbitration Board), que reconoció el 50% de la reclamación que había efectuado el consorcio Grupos Unidos por el Canal (GUPC), del que forma parte Sacyr, con una participación del 41,6%.

Tanto Sacyr como GUPC aseguran que seguirán defendiendo en las distintas instancias internacionales sus argumentos en las reclamaciones que consideran justas.

El laudo conocido hoy establece que GUPC debe devolver a la Autoridad del Canal de Panamá esos 206 millones de euros, tras no atender a sus reclamaciones en relación con la composición del basalto y la fórmula del hormigón empleado en aquella obra.

El laudo sí reconoce al consorcio 25 millones de dólares aproximadamente en concepto de gastos adicionales de laboratorio y por la existencia de fallas no detectadas en el terreno.

Esta reclamación suponía el 8,8% del total de las interpuestas por el consorcio y sus socios. En la nota difundida esta noche, Sacyr asegura que su situación financiera es estable y ello le permitirá atender a esa obligación sin comprometer su solvencia financiera ni los proyectos en los que ahora está inmersa, centrados en la promoción y gestión de activos concesionales.

El Grupo Unidos por el Canal (GUPC,) encargado del diseño y construcción del tercer juego de esclusas de la ampliación del Canal de Panamá está formado por Sacyr, Salini Impregilo, Jan de Nul y Constructora Urbana S.A. de Panamá (CUSA).